El pianista. Guía de lectura posterior a la lectura del texto

El pianista. Actividades propuestas para después de la lectura en formato pdf

BLOQUE III: DESPUÉS DE LEER DE LA NOVELA.

Actividad 22. Mompou y Alberto Rosell[1]

  1. Mompou

    Mompou

    Escucha el siguiente enlace. Se trata de un fragmento de la música callada de Federico Mompou, y estas son las notas que Alberto Rosell, el pianista, interpreta entre canción y canción en un animado bar de travestis barcelonés.

  2. Ahora, intenta dar una descripción lo más precisa posible de Alberto Rosell. Puedes escribir con la música de Mompou de fondo. Intenta definir su físico (en cualquiera de los tiempos que la novela refleja), su manera de hablar y de actuar. ¿Crees que podría ser una buena banda sonora para el personaje? ¿Por qué?

Actividad 23. Después del Capablanca[1].

“-Bravo, Alberto. Excelentes los silencios.

El pianista se limitó a cerrar los ojillos y los mantuvo cerrados hasta que Doria desfiló ante él y buscó el camino de la salida seguido de sus acompañantes, de dedos tardíos que le identificaban y de tres peticiones de autógrafo.” (p. 92)

En el primer capítulo, Luís Doria y Alberto Rosell no intercambian más palabras que las del texto citado más arriba cuando se reencuentran en el Capablanca después de tanto tiempo. A veces, un diálogo puede ganar en matices cuando el escritor utiliza el silencio en lugar de palabras para hacer que sus personajes se expresen. En parte, los silencios de la obra musical de Mompou vienen a decir algo parecido a esto.

1.Imagina que has de escribir una pequeña escena para una obra de teatro, en la que Alberto Rosell sale del local y Doria lo está esperando. ¿Qué crees que se dirían? Elabora un diálogo entre ambos personajes, incluyendo acotaciones que puedan ayudar al lector a entender mejor lo que está sucediendo. Recuerda que un en un diálogo hay acciones y gestos que valen más que mil palabras.

Actividad 24. Han venido éstos…[1]

Fíjate en lo que me han hecho.

Era lo mejor que tenía, han venido éstos y me han cambiado la canción, mamá.

Fíjate en lo que me han hecho.

Era lo mejor que tenía, han venido éstos y me han roto el cerebro como si fuera un hueso de pollo, mamá.

(De la canción what have they done to my song, ma?, cantada por Melanie.)

1.¿Por qué crees que Montalbán coloca los versos anteriores para abrir el libro de El pianista? ¿A quién crees que hace referencia cuando habla de “éstos”?

“- ¿Recuerdas aquella canción de Melanie que bailábamos cara a cara en el Jazz Colón, Toni? What have they done to my song, ma?… tarará tarará.” (p. 67)

  1. Se puede hacer una lectura de la canción desde la óptica de los perdedores de la Guerra civil española. Sin embargo, cuando en el primer capítulo Toni Fisas e Irene mencionan la canción, parece que para ellos no tiene ese significado. ¿Qué crees que Montalbán intenta simbolizar con esta despreocupación, con esta pérdida de sentido de las palabras?

Actividad 25. La importancia de los personajes[1].

“-Es la niña de fuego, una canción que canta Manolo Caracol y que baila su pareja, una gitana que se llama Lola Flores.

-¿Son los que están ahí, ahora?

-No. Son dos figuras del espectáculo. Tienen compañía propia. Hace poco estuvieron en Barcelona.” (p. 120.)

A menudo se ha clasificado a los personajes de una narración literaria en base a su importancia dentro de la historia. A continuación tienes un breve cuadro en el que se explica esta clasificación, y se ilustra con un ejemplo que entenderás con mucha facilidad.

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  1. En base a lo que acabas de ver, intenta situar en el cuadro que tienes más abajo a los siguientes personajes del capítulo II de la novela. Para facilitarte el trabajo, señalamos en algunos casos algunas páginas en las que puedes encontrarlos.
Alberto Rosell Magda Luís Doria (133)
Dos policías (Página 178) Manolo Caracol (Página 120) Quintana
Andrés El cuñado de Andrés Matrimonio Baquero
Librero de Atarazanas (Página 125) Floreal Roura Amparo la Santera

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  1. Ahora, busca en el texto un personaje más de cada tipo, y añádelo a la tabla. ¿Qué tipos de personajes te parece que son más difíciles de encontrar? Si son tan prescindibles como parecen, ¿Por qué crees que los coloca el autor en su narración?
  1. La escala que se produce entre la importancia de los personajes provoca que las relaciones en un texto sean más ricas y amplias. Prueba a escribir un relato breve, teniendo en cuenta la anterior clasificación que podemos hacer con los personajes de una narración literaria. Intenta hacer aparecer un personaje de cada tipo.

Actividad 26. Libros prohibidos[1].

“- ¿Qué es eso?

– Un libro.

Comprendió Magda con un cierto recelo en la voz.

– ¿Tanto jaleo por un libro?

Quintana sonreía seguro de sí mismo y delegaba en Andrés la pedagogía de lo ocurrido.

– Es un libro prohibido.

– ¿Político?

– Demuestra que el mundo se aguanta gracias a lo que llamamos pecado. Son los pecados los que hacen posible el trabajo, las relaciones entre las personas.

– E incluso la bondad.

Apostilló Quintana y añadió:

– Te dije que el librero de Atarazanas me iba tomando confianza. Luego me ha dicho que, primero, siempre pone a los clientes en cuarentena, no vayan a ser ganchos de la policía. A un librero de viejo de la calle Hospital le cogieron el otro día La araña negra de Blasco Ibáñez y Así hablaba Zarathustra de Nietzsche y se lo llevaron a Vía Layetana. “ (p. 125)

La literatura puede ser peligrosa para el poder establecido. Ya Platón se mostró intransigente ante los peligros del arte. Durante el Franquismo, se prohibieron toda una serie de libros por su contenido. A continuación, te proponemos saber un poco más de ello a través de las siguientes actividades:

  1. Busca información sobre algunos de los libros que se mencionan en el segundo capítulo de la novela. Te proponemos que para hacerlo rellenes los siguientes cuadros.

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  1. Recuerda que este tipo de prohibiciones no es exclusiva de la dictadura franquista: Encontrarás historias similares en otras culturas y espacios políticos. Por ello, te proponemos que busques por internet información sobre otro tipo de libros prohibidos. Y no te limites a buscar en el pasado. Piensa, ¿Existe en el lugar en el que vives algún libro prohibido?

Actividad 27.Historia, Literatura y recuerdo[1].

“- ¿Y qué dice el diario de esta tarde, don Enrique?

– Lo de siempre. Nada.(…)habla de detenciones de colaboradores con el bandidaje y el terrorismo.”

– Bandidaje y terrorismo.

Escupió Andrés en dirección a quintana.

– Yo nunca leo el periódico.

Dijo el señor Enrique.

-(…) Pero en un bar donde me he tomado un carajillo he oído que hablaban de los del maquis.

-Tienen ocupada una parte del Pirineo. Y están en todas partes. En Asturias. En León. Hasta Valencia han llegado.

(…)                                                      

-No van a conseguir nada. Que todo vaya a peor van a conseguir. Crear más odio y más mala leche.” (p. 142)

1.Encuentra a alguien que haya vivido la Postguerra española. Compara sus recuerdos con lo que has podido ver en el segundo capítulo de El pianista. ¿Crees que el libro refleja la vida del entrevistado? Y en caso de no hacerlo, ¿Por qué?

Preguntas tipo: Cómo vivió la postguerra española: ¿Fue para el entrevistado una época dura? Prueba a leer algún fragmento del libro al entrevistado. ¿Cree que la novela refleja dicha época? ¿Qué palabra definiría para el entrevistado ese periodo de su vida?

Actividad 28. Memoria, teatro y Montalbán[1].

En la obra de Montalbán, es común que algunos personajes demuestren una memoria increíble. En el segundo capítulo, por ejemplo, Andrés recita el comienzo de El malvado Carabel (página 126-127) ante el asombro de quienes lo acompañan.

  1. En teatro, la memoria es una capacidad vital. Y como toda capacidad, la memoria se puede entrenar. A continuación, proponemos que os pongáis por parejas y memoricéis un diálogo entre dos personajes del primer capítulo de El pianista: Schubert y a Ventura.

“Siempre he tenido mucha memoria. Don Frutos me decía. Usted, Larios, podría estudiar Derecho o Medicina, porque se sabría todas las leyes y todos los nombres de los huesos y de los músculos.” (p. 127)

Se trata de un diálogo inventado, basado en una ruta crítica por la Barcelona de 1983 que Schubert propone en el primer capítulo.

“Empezaríamos por la hamburguesería que han abierto en el viejo cantaletas. Podríamos hacer allí una reflexión sobre la degeneración de la gastronomía y la penetración cultural imperial norteamericana a través de la hamburguesa. A dos pasos están los corrillos de culés, y podríamos meditar amargamente sobre la perdida de señas de identidad de un club como el Barcelona, en otro tiempo vanguardia épica de la Catalunya resistente.” (p. 31)

Todo sucederá en una hamburguesería de las Ramblas. Los personajes serán Schubert y Ventura: ni el uno ni el otro ha llegado a los cuarenta todavía. El primero es más bien gordo, algo vehemente y exagerado. El segundo prioriza en sus gestos una naturaleza enfermiza pero cínica: muy delgado… y muy cansado.

Sobre la mesa hay un par de hamburguesas abiertas. Una más queda hacia el fondo, cubierta todavía por el papel blanquecino que la envuelve.

 

[Schubert]

Basura.

[ Ventura]

¿Eh?

[Schubert]

Este sitio. Es basura.

[Ventura]

¿Por qué? –Da un bocado.- Tampoco está tan mal.

[Schubert]

El sitio es deprimente. La comida es deprimente. Y la camarera sería deprimente si este sitio tuviera camarera. Además, no sé si deberías comerte eso. Deberías cuidarte un poco.

[Ventura]

En primer lugar, el sitio no es deprimente. Sólo es gris. Esto es una hamburguesa, y una hamburguesa no tiene porqué ser deprimente. Coño, tiene lechuga. Y la lechuga le da color. Y el color no es deprimente. Y en tercer lugar: comeré lo que me dé la gana. –Dando otro bocado a la hamburguesa.-

[Schubert]

En eso te equivocas. Tú no tomarás lo que te dé la gana, tomarás lo que te sirvan.

[Ventura]

¿Eh?

[Schubert]

Americanos. ¡Americanos! –Moviendo los brazos enérgicamente.- ¿Sabes por qué estoy gordo? Por los americanos. Esos imbéciles se han colado en nuestras cocinas, Ventura. ¿Entiendes lo que te digo?

[Ventura]

Sinceramente, ni te entiendo ni me interesa entenderte.

[Schubert]

Escúchame, Ventura. “Películas”, “anuncios de televisión”. “Música” y “Moda”. “Cine”…

[Ventura]

Películas y cine viene a ser lo mismo.

[Schubert]

¡Calla! ¿Me estás escuchando o no?

[Ventura]

Más o menos. Pero sigo sin entenderte.

[Schubert]

¡Nos han conquistado! ¡Los americanos! ¿Entiendes ahora lo que te digo, o no? Esos idiotas no tenían nada. Ni pasado ni historia. ¡Nos lo debían todo a nosotros! ¿Y qué han hecho?

Ventura se encoge de hombros.

[Schubert]

¡Entrar en nuestras cocinas! ¡Y en nuestros cines, y en nuestros oídos! ¡Han decidido cómo debemos vestir! Joder, Ventura, ¡Han entrado en nuestros dormitorios! ¿Tú también follas en inglés, Ventura?

[Ventura]

¿Qué?

[Schubert]

Conozco a un tipo que folla en inglés. Se llama Toni, Toni Fisas.

[Ventura]

Lo conozco.

[Schubert]

Ha estado viviendo en Nueva York, y ahora folla en inglés.

[Ventura]

¿Y qué tiene que ver eso con nosotros?

[Schubert]

Lo que digo es que… A ver: nosotros teníamos nuestra cansalada, nuestra carn d’olla, cojones. Nosotros follábamos, a veces lo hacíamos en catalán, y otras en castellano. Eso apenas importa, ahora. Lo que importa es que esos americanos han entrado… En nuestra cultura.

Hay un silencio.

[Ventura]

¿Y qué? –Acabándose la hamburguesa.-

[Schubert]

¿Y qué? –Incrédulo.- Ventura, estamos en las Ramblas. ¡El cor de Barcelona! ¿Y qué estamos haciendo? –Schubert con fuerza su hamburguesa, la estruja y la tira contra la mesa sin miramientos.- Comer hamburguesas americanas.

[Ventura]

Yo no lo veo tan mal.

[Schubert]

¿Qué tú no lo ves tan…? ¿Sabes lo que creo? –Fuera de sí.- Que esos americanos lo tienen todo planeado. Primero nos envían sus hamburguesas, su cine y su música. Y mientras, ellos, van haciendo nuestro pà amb tomàquet. Van cortando el pan a rebanadas gruesas mientras tú y yo discutimos sobre todo esto. Van cortando los tomates mientras yo me pongo cada vez más gordo por comer sus hamburguesas. Y van untando bien esto sobre lo otro, así, como si no pasara nada, mientras tú y yo sonreíamos como idiotas porque han puesto una hamburguesería americana en nuestras Ramblas de tota la vida. ¿Y para qué?

Hay un silencio. Ventura empieza a estar cansado.

[Schubert]

Para venir aquí, dentro de diez o quince años, a vendernos nuestro pà amb tomàquet.

Otro silencio más.

[Ventura]

Ya.

[Schubert]

Estamos jodidos, Ventura.

Ventura respira, abre cuidadosamente la otra hamburguesa, y come. Schubert se pone las manos en la cabeza.

[Schubert]

¿Sabes lo que podemos hacer?

[Ventura]

¿Sí?

[Schubert]

Pà amb tomàquet.

[Ventura]

¿Eh?

Schubert busca entre sus cosas una barra de pan, un cuchillo y algunos tomates.

[Ventura]

¿Pero qué haces?

[Schubert]

No voy a dejar que esos americanos sigan poniéndome gordo. No voy a dejar que me obliguen a follar en inglés…

[Ventura]

¿Pero a ti quién te obliga a…? Dios, Schubert. ¿Quieres dejarlo ya?

[Schubert]

¿Dejar el qué?

[Ventura]

¡Lo estás llenando todo de migas, imbécil!

[Schubert]

¿Y qué?

[Ventura]
¡Deja el cuchillo, por Dios, que al final te harás daño!

[Schubert]

¡No! ¡Me haré daño si no hago esto! Mejor dicho: ¡Me harán daño!

[Ventura]

¡Vale! ¿Y haces pà amb tomàquet, y qué?

[Schubert]

¿Cómo que y qué?

[Ventura]

¿Luego qué?

[Schubert]

Pues lo repartimos entre todos éstos. –Hablando del público-

[Ventura]
¿Pero tú te has vuelto loco o qué te pasa?

[Schubert]

Ten, otro cuchillo. Ve cortando tomates.

[Ventura]

Pero…

[Schubert]

¡Vamos, Ventura!

Ventura corta tomates con celeridad. Se los va pasando a Schubert, que los restriega sobre los trozos de pan que va cortando. Tal y como termina de untar el tomate sobre un trozo de pan, se lo da a alguien del público. Al poco, todos los trozos de pan han sido repartidos. Hay una pausa.

[Ventura]

¿Y ahora qué?

[Schubert]

Ahora que ya has entendido que nuestra cocina tradicional está degenerando gracias al idiota que introdujo la hamburguesa en este país… Vamos a los Cines Capitol. Necesito hablarte sobre algo muy importante.

  1. Poned en común las técnicas que habéis utilizado para memorizar vuestro texto. ¿Qué dificultades habéis tenido? A continuación, te proponemos algunas ideas para hacer más fácil el aprendizaje de un texto teatral. Piensa que muchas pueden ser trasladadas a tus formas de estudiar.

Schubert sale de escena. Ventura tarda algo más, pero al final lo sigue.

  1. Poned en común las técnicas que habéis utilizado para memorizar vuestro texto. ¿Qué dificultades habéis tenido? A continuación, te proponemos algunas ideas para hacer más fácil el aprendizaje de un texto teatral. Piensa que muchas pueden ser trasladadas a tus formas de estudiar.

Busca ayuda. Un diálogo es una conversación entre dos. No tiene mucho sentido que lo memorices por ti solo. Será mucho más sencillo si te ayudas de tu compañero para hacerlo. Por ejemplo, él o ella puede ir leyendo las partes del otro personaje, y tú puedes tratar de decir de memoria las tuyas. Si no recuerdas qué debes decir, pregúntaselo a él o a ella. En caso de no disponer de un/a compañero/a, puedes probar a ir tapando con la mano las partes del texto que te toca decir, e ir descendiendo por él tratando de memorizarlo. Esto sólo será posible, claro, cuando ya tengas una ligera idea de lo que debe decir tu personaje.

NOTA: Cuando estudias, ¿Por qué no te ayudas de algún familiar o amigo/a para hacerlo? Él podrá hacerte preguntas, y te pondrá en una situación muy parecida a la que vivirás en un examen.

Repetir, repetir, repetir. No es cuestión de que memorices el texto como un loro. Pero si le preguntas a tu compañero/a cuál es la siguiente frase, y él te dice: ¡Nos han conquistado! ¡Los americanos! ¿Entiendes ahora lo que te digo, o no? Esos idiotas no tenían nada”. No contestes “de acuerdo”. Repite lo que te acaba de decir. Vuelve a hacerlo cuantas veces necesites hacerlo. No se memoriza sólo con la cabeza: cuando escuchas algo repetidas veces lo haces con las orejas, y cuando lo dices tú mismo, lo haces con la lengua.

NOTA: Memorizar fechas puede resultar complicado. A veces, puedes añadir una frase que le dé sentido a esa fecha: “4 de julio, día de la independencia americana.” Repetir cuatro de julio puede ser de poca utilidad, pero al añadir una frase al final de la fecha haces que la misma se vuelva más sonora. Recuerda: No sólo memorizamos con la cabeza.

Divide y vencerás. En el texto que has leído más arriba, cada personaje tiene unas veinticuatro intervenciones. Es tan sólo una escena, por lo que ya puedes imaginar cuantas intervenciones podrías tener en una obra de teatro completa. Una buena estrategia para memorizar un texto teatral es dividirlo en fracciones más pequeñas. En una obra con siete u ocho escenas, puedes empezar limitándote a memorizar las dos primeras. O, en el caso que nos ocupa, puedes intentar trabajar las cinco primeras intervenciones antes de abordar el resto del texto.

NOTA: En el instituto, los temarios pueden ser muy amplios. Pero pueden dividirse en apartados más pequeños, como muestran los libros de texto. Secuenciar el estudio, dividirlo en porciones, es una buena estrategia de aprendizaje.

Escucha. A menudo se piensa que en el teatro todo es cuestión de hablar. De decir “lo que te toca”, y poco más. Y no es así. Es mucho más importante escuchar. Vuestro/a compañero/a habla, y al hacerlo os da pistas de lo que tenéis que decir. Si os preguntan: “¿Cómo estás?”. Será mucho más sencillo decir “bien” si sabéis lo que os están preguntando. De hecho, escuchar a vuestro/a compañero/a limita el número de respuestas posibles. Probablemente, la respuesta a esa pregunta no sea “azul”… por ejemplo.

NOTA: Lee atentamente los enunciados de un examen. ¡Y escucha en clase frases como “esto es importante”! A menudo, la respuesta que buscamos está delante de nuestras narices.

¡Dale sentido! Cualquier narración escrita remite a unas emociones. En el teatro esto es todavía más evidente. Te será más sencillo memorizar un texto si cuando tu personaje pregunta: “¿Cómo estás?”. Lo haces con una determinada emoción. A menudo, esta viene determinada por el director. Pero en muchas ocasiones el propio texto te da pistas para poder hacerlo: La relación de los personajes, por ejemplo, puede determinar la manera en que decimos ese “¿Cómo estás?”. Si la pregunta se da en el contexto de un par de amigos que beben algo en la terraza de un bar en un ambiente distendido, el tono será muy distinto a si se da en un hospital, después de que uno de esos amigos haya sufrido un importante accidente de tráfico.

NOTA: El sentido de un texto no tiene por qué darse de manera emocional. A veces, decir una frase acompañándola de un determinado movimiento con la mano (recoger una chaqueta, por ejemplo) te ayudará a memorizar un texto teatral. En un plano puramente académico, verás que todo resulta más sencillo de memorizar si sabes lo que se está diciendo. Si entiendes qué estás estudiando, sólo tendrás que memorizar algunas palabras clave para poder explicarlo.

Actividad 29. Dalí y Doria[1].

“…la visita ha sido todo menos anodina y Milhaud a partir de ahora no olvidará mi nombre, ni el título de la cantata que estrenaré el año que viene, ni mi carácter. No dirá por ahí: he conocido a un músico prometedor, sino: he conocido a un bastardo salvaje y maldiciente pero con evidente talento. De vosotros ni se acordará dentro de media hora, ilusos. (p. 193)

“De nada de esto pude hablar con Doria, en las nubes de su megalomanía y de su estética de niño genial y malcriado…” (p. 225)

pianista 44Un escritor puede encontrar la inspiración donde sea. A nuestro juicio, Montalbán pudo inspirarse para crear al personaje de Luís Doria en Salvador Dalí: Ambos deben considerarse enfants terribles de su tiempo, y ambos, también, supieron triunfar aunque para ello tuvieran que dejarse algunos ideales por el camino.

  1. Busca información sobre la vida de Salvador Dalí, e intenta encontrar paralelismos con su vida y la de Luís Doria. ¿Crees que Salvador Dalí carecía de compromiso político? ¿Por qué?

 

Actividad 30. El Pianista: dramatización y discusión[1].

Luis Doria: Paradigma del artista como genio creador: Doria es histriónico, déspota y apolítico. Su verdadera ideología es el arte, hasta el punto de poder comprenderse a sí mismo como obra. No tiene modales, y necesita constantemente llamar la atención. Es probablemente un gran músico, claro, pero es también una persona terrible.

“…la visita ha sido todo menos anodina y Milhaud a partir de ahora no olvidará mi nombre, ni el título de la cantata que estrenaré el año que viene, ni mi carácter. No dirá por ahí: he conocido a un músico prometedor, sino: he conocido a un bastardo salvaje y maldiciente pero con evidente talento. De vosotros ni se acordará dentro de media hora, ilusos. (P. 193)

 “De nada de esto pude hablar con Doria, en las nubes de su megalomanía y de su estética de niño genial y malcriado…” (p. 225)

Alberto Rosell: Paradigma del artista comprometido: Servicial, educado y honesto, ha dejado Barcelona para hacer carrera en la capital artística de Europa: Francia. La imagen de provinciano lo acompañará durante todo el capítulo. Rosell es joven, metódico y quizás, a veces, excesivamente considerado. Cuando la guerra estalle en España, él se implicará en la contienda y volverá a casa, dejando atrás una prometedora carrera como músico.

“Pensaba que tenías la cabeza llena de música, buena o mala, pero música, y es que la tienes llena de himnos y de imágenes rotas de revoluciones románticas. Nunca llegarás a nada. París era tu última oportunidad.” (p. 279)

“- Pero ¿es que no lo entiendes? Gente como tú y como yo se está matando a tiros en defensa de unas ideas que tú y yo tenemos en la boca las veinticuatro horas del día.” (p. 276.)

Teresa Lleonart: Hasta que no se decide a abandonar a Luís Doria, su amante, Teresa es poco menos que un objeto. Cantante, lucha por hacerse un hueco en el mundo de la música. Sin embargo, la crueldad de Doria la hace estar siempre en un segundo plano. Teresa aparecerá en 1983 como una mujer vieja y enferma y en 1946 como una mujer liberada, todavía entusiasmada con la idea de poder cantar.

“-(…)Teresa Lleonart, dice que es cantante, pero si la oyeras… yo creo que sobre todo tiene un gran talento corporal, algo cubista. No se pierde una manifestación antifascista, ni un acto litúrgico por el Frente Popular, ya ha cantado en España en algunos conciertos de ex alumnos de Mercedes Capsir y ahora trata de meterse en el coro de la Opéra Comique” (p. 199)

“De hecho, si no se acostara conmigo no tendría ninguna función en esta ciudad. Lo más importante que ha hecho en su vida que hará en su vida, será haberse acostado con Luis Doria.” (p 208)

Larsen: Sueco, amante de la cultura española. Hispanista en toda regla, preferirá luchar en la guerra civil española a volver a su país. Es un hombre fuerte, vital y apasionado: quizás por eso resulta tan gracioso.

Hablaba el castellano a sacudidas, como si compusiera las frases en una caja de imprenta mental y luego las depositase a la consideración del receptor, con una cierta timidez, en la duda del acierto.” (p 214)

1.Se dividirá a los alumnos en varios grupos, y a cada miembro de cada grupo se le asignará un papel: El de Luis Doria, el de Alberto Rosell, el de Teresa Lleonart y el de Larssen. Los alumnos recibirán una descripción de los cuatro personajes sugeridos. Se les asignará el rol al azar.

2.Los alumnos se dividirán entonces en base a sus personajes. Los Luís Doria irán todos juntos, los Alberto Rosell irán todos juntos, etc. Habrán de construir entre todos a su personaje. El profesor puede facilitar le las siguientes pautas a los alumnos:

  • ¿Cómo habla el personaje? ¿Qué tipo de voz le imaginas? ¿Tiene algún vicio en el habla, algún tic? ¿Qué tipo de palabras utiliza?
  • ¿Cómo se mueve el personaje? ¿Se mueve con distinción, o es más bien brusco? ¿Tiene algún tipo de tic corporal?
  • ¿Qué sentido tiene el personaje dentro de la escena? ¿Te parece que es un personaje tranquilo y pacífico, o más bien guerrero? ¿Qué relación tiene con el resto de personajes?
  • ¿Qué hace la situación con el personaje? ¿Crees que la situación lo hace actuar de una manera que a priori no le es propia?
  • ¿Qué historias conocéis del personaje? Por ejemplo: ¿Recuerdas alguna anécdota que se detallara en El pianista que pueda ser de interés? ¿De dónde viene? ¿Cuánto tiempo lleva en parís, y qué lo une al resto de personajes?

3.Deberán imaginar que los personajes acaban de recibir noticias sobre el inicio de la Guerra Civil, y tratar de improvisar la discusión que provocarían las nuevas entre los personajes.

Actividad 31. Ideas políticas: Hacia la apatía[1].

“Yo no pienso recuperar el valor nunca, Quintana. Ustedes aún son jóvenes y el mundo aún puede dar muchas vueltas. Pero yo el valor me lo he gastado durante la guerra. ¿Qué tengo ahora? Un hijo muerto, otro por ahí, Dios sabe dónde, y en fin, para qué seguir. Por mí se pueden meter España per el culo y que les aproveche. “( 146)

“(…) aunque yo estoy aquí desde niño, en esta casa murió mi padre, nació mi sobrino, he vivido los mejores y los peores años de nuestra vida, conozco a los vecinos, casi todos han perdido la guerra y llevan la posguerra a cuestas como un muerto. Cuando estaba en el campo de concentración creía oler a bacallaneria, el aroma del bacalao seco a remojo, de las aceitunas picantes en las palanganas con los ajos, el limón, las hierbas, el pimentón o la herboristería, hierba luisa y manzanilla o el Rápido, olor a cuero, tacones de goma, la lechería, la panadería, la taberna entre vino y vinagre; hasta añoraba el olor de los pulidores de metales o del esparto de la alpargatería de la esquina.” (P. 137)

1.Entrevista a una persona de tu entorno que tenga más de setenta años. ¿Qué opina sobre la política actual respecto a la que vivió durante su juventud? ¿Cómo ve a los jóvenes de ahora? Y tú qué opinas de sus respuestas. ¿Estás de acuerdo? Razona tu respuesta.

Actividad 32. Le cadavre exquis boira le vin nouveau.[1]

“Como dicen en mi tierra: el muerto al hoyo y el vivo al bollo, lo que traducido al mejor francés que sé viene a decir: Le cadavre exquis boira le vin nouveau.” (p. 191)

 

En el último capítulo de la novela, Luís Doria repite incansablemente la frase en francés “Le cadvre exquis boira le vin nouveau.” Una frase que perseguirá a Alberto Rosell hasta sus últimos días en el Capablanca.

 

Cadavre exquis visual de Man Ray, Joan Mirí, Yves Tanguy y Max Mori-se. Las líneas horizontales las hemos añadido nosotros, y vienen a repre-sentar los pliegues del papel.

Cadavre exquis visual de Man Ray, Joan Mirí, Yves Tanguy y Max Mori-se. Las líneas horizontales las hemos añadido nosotros, y vienen a repre-sentar los pliegues del papel.

La frase, sin embargo, remite también a una técnica usada por los surrealistas en 1925 para construir frases entre varios autores. La técnica consistía en escribir una palabra en un papel y pasarlo a un compañero: éste debía leer la palabra, añadir otra y pasar el papel a un tercero, que sólo podría leer la última palabra que se había escrito. La primera frase que resultó de dicha técnica fue, precisamente, “Le cadavre exquis boira le vin nouveau”. De ahí que se hable de un cadáver exquisito, o cadavre exquis para referirse este tipo de construcciones, que pueden ser tanto literarias como visuales.

  1. Colocaos en grupos de cuatro personas, y tratad de hacer un cadavre exquis visual, como el que hemos colocado más arriba de Man Ray, Joan Mirí, Yves Tanguy y Max Morise. Plegad un folio horizontalmente en cuatro partes iguales, y repartíos los turnos para empezar a dibujar. Recordad que únicamente podréis ver la franja inmediatamente anterior a la vuestra.
  2. Ahora, os proponemos que elaboréis entre toda la clase un relato mediante la técnica del “cadavre esquís”. Podéis empezar por la palabra “Alberto”, y relacionar el relato con el protagonista de “El pianista”. Tened presente que sólo podréis leer la última palabra que se haya añadido al relato. ¿Cuál es el resultado?

Actividad 32. Juego final de preguntas y respuestas[1].

 A continuación, proponemos las siguientes preguntas de respuesta breve. Las hemos dividido por dificultad, según nuestro propio criterio[2].

“Siempre he tenido mucha memoria. Don Frutos me decía: Usted, Larios, podría estudiar Derecho o Medicina, porque se sabría todas las leyes y yodos los nombres de los huesos y de los músculos.” (p. 127)

1. ¿Por qué vuelve Alberto Rosell y Teresa Lleonart a Cataluña en 1936?

2. ¿De quién son las notas (o los silencios) de la música callada que toca Alberto Rosell en El pianista?

3. ¿De qué trabaja Ventura, uno de los personajes principales del primer capítulo de El pianista?

4. ¿Qué peculiaridad tiene el tiempo narrativo en El pianista?

5. ¿Con qué músico francés se reúnen Alberto Rosell y Luis Doria en El Pianista?

6. ¿Dónde viven Alberto Rosell y Teresa Lleonart en El pianista?

7. La acción del capítulo II de El pianista pasa en una Barcelona algo inusual. ¿Cuál?

8. ¿A qué se dedica Teresa Lleonart, de El pianista?

9. ¿A qué se dedica Young Serra, personaje del segundo capítulo de El pianista?

1. ¿En qué famoso bar de la literatura montalbaniana se encuentran Ventura y sus amigos a Delapierre?

2. ¿En qué bar de transexuales toca Alberto Rosell, el protagonista de El pianista?

3. ¿Quién había ganado hacia unos meses las elecciones españolas al inicio del primer capítulo de El pianista?

4. ¿Con qué músico es especialmente crítico Luis Doria al final del tercer capítulo de El pianista?

5. ¿Con qué ministro español se encuentran Ventura y sus amigos en el Capablanca?

6. ¿Qué famosa transexual aparece en el Capablanca?

7.¿Cómo es la voz narrativa de El pianista?

1. ¿En qué calle viven Ventura y Luisa?

2. ¿Qué libro prohibido le consigue Quintana a Andrés, en el segundo capítulo de El pianista?

3. ¿Qué piso se describe al final del primer y del segundo capítulo?

3. Además de ser compositor, ¿A qué se dedica también Luis Doria?

4. ¿Qué canción tocan los gitanos de la calle Botella en el segundo capítulo de El pianista?

5. ¿Las danzas de qué príncipe suenan en la cabeza de Andrés durante la guerra, en El pianista?

6. ¿Con quien mantiene correspondencia Alberto Rosell en, El pianista?

[Ver ejercicio interactivo]

 

 

 

 

 

 

 

 

[1] Descriptores didácticos: Evaluación lectura.Comprensión lectora.

[2] Las soluciones, en las páginas 85 y 86

[1] Descriptores didácticos: Literatura, lengua castellana, Historia de España, creatividad, escritura, dibujo.

[1]Descriptores didácticos: Política, postmodernidad, Filosofía y Ética.

[1] Descriptores didácticos: Teatro, dramatización, historia de España, Guerra Civil, Francia.

[1] Descriptores didácticos: Salvador Dalí, Arte, pintura, surrealismo, siglo XX.

[1]Descriptores didácticos: Estrategias de aprendizaje, memoria, Teatro.

[1] Descriptores didácticos: Política, ética, historia contemporánea, Historia de España.

[1] Descriptores didácticos: Literatura, creatividad, expresión escrita, dibujo, competencia digital.

[1] Descriptores didácticos: Creatividad, literatura, expresión escrita, símbolos, personajes.

[1] Descriptores didácticos: Música, Guerra Civil, postmodernidad, Historia de España.

[1] Descriptores didácticos: Literatura, creatividad, teatro, dramatización, personajes.

[1] Descriptores didácticos: Mompou, música, piano, personajes